La simulación se trabaja en pequeños equipos para promover el enriquecimiento que ofrece la interacción con otros y el desarrollo de una visión compartida como organización.
La interacción con la pantalla de la simulación representa un 25 % del tiempo total de la actividad. El resto del tiempo los instructores vinculan la simulación con la teoría y con la realidad del negocio, induciendo a la reflexión de los participantes en un eficiente mix que nutre a los participantes de mejores prácticas para aplicar en el día a día.
Las simulaciones pueden formar parte de programas presenciales, semipresenciales o por e-Learning.
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